domingo, 3 de febrero de 2013

4. Little Things

Las horas no pasaban en aquella cafetería. Miré el móvil. Ninguna novedad. Limpiaba mesas. Una y otra vez. El aburrimiento no cesaba. Entraba a la cocina. Salía. Sonó un móvil. -Mío.- dije sacándolo. -¿Quién?- respondí. -¿No sabes quién soy?- respondió una voz. -Claro que si.- reí. -¿Te voy a buscar y damos un paseo?- preguntó. -Estoy trabajando, vete con tu amiga.- dije colgándole. Miré el reloj. Parecía que la manecilla no se movía. Desesperación máxima. Me senté en la barra. Comencé a hacer dibujos en la libreta de tomar pedidos. Volví a mirar el reloj. Por fin la hora de irme. Entré corriendo para cambiarme. Salí de la cafetería. Por fin a casa. Introduje la llave en la cerradura del portal. El ascensor arreglado, menos mal. Subí a casa. Entré. En el salón estaban Lulu y Harry. -Hola chicos.- dije colgando la chaqueta en el perchero. -Hola Dani.- respondieron ambos. -¿Habéis comido?- pregunté. -No pero yo me voy ya.- respondió Harry. -De verdad, no me importa preparar comida para uno mas.- dije. Harry y Lulu se miraron. -Vale, me quedo.- respondió. Fui a la cocina. Empecé a preparar la comida. Harry y Lulu ponían la mesa. Acabamos de comer. Lulu y Harry se fueron. Me quedé sola en casa. Viendo la televisión. Tocan a la puerta. Extrañada me levanto a abrir. Humo de un cigarrillo me impide ver quien es. Me lo supongo y le dejo pasar. Estaba en lo cierto, era él. -¿Quieres algo?- pregunté. -¿Por qué me colgaste antes?- dijo él. -Tu amiga me colgó el otro día...- respondí sentándome de nuevo en el sofá. -¿Quieres venir a dar un paseo?- preguntó. -No tengo nada que hacer... vamos.- respondí cogiendo la chaqueta. Fuimos a una pequeña heladería de la esquina. Pedimos unos helados y nos sentamos en las mesas. Su helado tenía nata de montar así que cada vez que lo comía le dejaba un pequeño bigote. Me reía. Salimos de la heladería. Cruzábamos de acera. Un coche a grandes velocidades pasaba por la carretera. Yo no me había dado cuenta. Zayn sí. Me empujó y ambos caímos en un charco. -¿Estás tonto? Me he puesto perdida.- dije mirándome. -Gracias a mi no te ha atropellado un coche.- dijo levantándose. -Ahora no me puedo cambiar. Lulu tiene las llaves y no llega hasta después de cenar.- dije levantándome llena de barro. Zayn me llevó hasta su casa. Subimos y me dejó algo de ropa. Fui hasta el baño. Me quité el vestido enfrente del espejo. Vi una sombra en la puerta. Parecía una lámpara. No le hice caso. Seguí cambiándome. -Vaya cuerpo.- dijo lo que me había parecido una lámpara. -¿Qué haces?- dije poniéndome una toalla al rededor del cuerpo. Él se quedó apoyado en la puerta. Esperé a que se fuese. No lo hizo. Yo seguí cambiándome. Noté que una mano se posaba en mi cintura mientras que otra me apartaba el pelo. Unos labios se ponían en mi cuello dándome pequeños besos. Bajaban desde mi cuello hasta mis hombros. Me cogió del mentón y me giró hacia él. Nuestras narices se rozaban. Sus brazos rodeaban mi cintura. Mis manos estaban rodeando su cuello. Empezó a besar mis mejillas. Llegó a mi boca. Él quería llegar a algo más pero yo le aparté. Me terminé de vestir. -Es muy tarde, me tengo que ir.- dije haciéndome una trenza. -¿No te quedas a cenar?- me preguntó. Mandé un mensaje a Lulu. Me respondió. Se queda a cenar con Harry. Yo sigo sin llaves. -Bueno vale, pero solo a cenar.- reí. Él también sonrió. Fue a la cocina. Yo me senté en el sillón. Zayn se había puesto un chándal gris y una camiseta de tirantes negra que dejaba al descubierto sus múltiples tatuajes. Llegó con unos platos de pasta. Ambos nos sentamos a cenar. Uno enfrente de otro. Ninguno articulábamos palabra. Nuestras miradas se cruzaban. Zayn sacó un cigarrillo de su bolso. Me ofreció otro. Negué con la cabeza. Una calada detrás de otra. En pocos segundos el cigarrillo se había consumido. -¿Te puedo hacer una pregunta?- dijo él. -Hazla, otra cosa es que te responda.- reí. Él rió también. -¿Por qué antes te apartaste?- preguntó. -Quizá me llames tonta, antigua o estrecha pero yo sin amor...- respondí. -Sé que tú estás acostumbrado a hacer eso con diestro y siniestro pero yo no.- continué. Él sonrió y pasó su brazo por encima de mis hombros. Me besó la frente. Apoyé mi cabeza en su pecho. Sus dedos se hundían en mi pelo. Harry entró. Miré el reloj. ¡Eran las doce! Y trabajaba al día siguiente. -Zayn, me tengo que ir.- dije levantándome alterada. -Tranquila, yo te llevo.- dijo poniéndose la chaqueta de cuero. Yo me puse la chaqueta de una de sus hermanas. Ambos montamos en su moto y nos fuimos. Llegué en escasos minutos. Me bajé de la moto. Me dirigía al portal cuando alguien me cogió por la muñeca. Me dio la vuelta y me acercó a él. Nuestros labios se rozaban. Le cogí por el cuello. Nos besamos. Me acercó aún mas a él. -Quiero que seas la princesa de mi mundo de peleas.- me dijo susurrando. -Se lo dirás a muchas.- respondí a su oído. -Pero a ninguna se lo demuestro.- acabó. Nos separamos dejando pegadas nuestras narices. Me besó la frente y se fue. ¿Por qué todo era tan extraño?. A mi no me gustaban los chicos malos. Cuando estaba con él sentía mariposas en el estómago. Subí a mi piso. Lulu estaba dormida en el sofá con la tele encendida. La apagué, la tapé y subí a mi cuarto. Sonó mi móvil. Lo cogí y miré el mensaje. -Empecemos bien. Buenas noches princesa.- leí en voz alta. Una sonrisa inundó mi rostro. Pegué el móvil contra el pecho. Así me quedé dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario